Te vamos a enseñar cómo podrás elegir una empresa de recobros en España. Controlar a los clientes morosos no siempre es sencillo
Si eres empresa o empresario, alguna vez habrás necesitado ayuda a la hora de cobrar a tus clientes morosos. No es fácil, y la mayoría de las empresas (más del 70%), termina solicitando los servicios de empresas especializadas en el cobro de facturas impagadas.
Lo primero que tienes que saber es qué tipos de empresas se dedican a cobrar facturas impagadas. Básicamente son las siguientes:
- Despachos de abogados. Son empresas o autónomos, del derecho, que entre otras cosas realizan reclamaciones de impagos. Lo habitual es que exista poca especialización. Además hacen derecho penal, mercantil, civil, etc.
- Empresas de recobros. Son aquellas que sin ser despachos de abogados, ejercen presión a los deudores para que paguen las deudas a sus clientes, pudiendo cobrarlas directamente ellos o a través de la empresa de recobros. Suelen utilizar medios tradicionales para la reclamación al deudor (como los burofax)
- Empresas de «disfraces», que sería aquellas que se dedican a intentar cobrar a los deudores mediante la presión de la «vergüenza».
- Empresas de recobro integrales. En esta categoría se incluiría aquellas que no solo hacen la reclamación extrajudicial o amistosa, sino que acompañan al cliente hasta la fase judicial.
Desde nuestra opinión es que apuestes por una empresa «integral» ya que hará un seguimiento de la deuda y del deudor desde el inicio.
Otros aspectos, no menos importantes, que has de tener en cuenta son los siguientes
- El precio del servicio. Ojo, que el servicio no solo es la reclamación en la fase amistosa, sino que, en algunos casos, tendrás que continuar hasta la vía judicial. Quizás la fase amistosa te resulte económica, pero la judicial sea un infierno. Entérate bien.
- Las comisiones del servicio. Muchas empresa, también los abogados, suelen cobrar un porcentaje de lo que terminen recobrando. Esto, en principio, puede sonar bien, pero créenos que, en muchos casos el principal beneficiario es el cobrador.
- Los plazos. También es muy importante, ya que algunas empresas suelen tardar meses solo en la vía amistosa, impidiéndote que puedas hacer nada al respecto mientras pasan los días
- La cesión del crédito. Deberás de leer muy bien las condiciones de uso de la empresa que contrates, ya que en no pocos casos, el cliente cede el cobro a la empresa de recobro, y esto puede suponer que, aunque no hagan nada, te van a cobrar sí o sí cuando tú cobres.
- Los profesionales. Pide información de qué tipo de profesionales te van a atender y van a llevar tu caso. Lo deseable es contar siempre con abogados, que son los que realmente conocen las leyes y saben plantear estrategias.
- La tasa de éxito. Es importante conocer qué éxito tiene una u otra empresa de recobro. Es imposible saber qué éxito tendrás, pero sí puedes estimarlo en función de sus estadísticas, así como de lo «honestos» que sean dándote datos.
- Las opiniones de otros clientes. Es una de las más importante, ya que, como tú, otros clientes se han puesto en sus manos y han tenido experiencia con dicha empresa.
¿Cómo elegir una empresa de recobros?
Para nosotros, lo importante sería que cumpliese, al menos, lo siguiente:
- Buenas opiniones de clientes
- Que sea una empresa de recobro integral, desde la amistosa hasta la judicial
- Que tú cobres directamente en tu cuenta corriente
- Que te atiendas profesionales de la abogacía
- Que los precios sean siempre, siempre conocidos de antemano, sin sorpresas.
- Y por supuesto, que sean honestos, transparentes y humildes.
Mientras te decides, en RedClaimer tratamos de cumplir con todos los requisitos de nuestros clientes.