Qué es un aval bancario

qué es un aval bancario

Tener claro qué es un aval bancario y para qué sirve es importante para el funcionamiento financiero de nuestra empresa. Por este motivo, hemos escrito este artículo donde explicamos todos los detalles para despejar todas las posibles dudas.

Qué es un aval bancario

Con el aval bancario se consigue que el banco se responsabilice de nuestros incumplimientos. Se suele usar en operaciones de crédito, en alquileres o en licitaciones y concursos públicos, como una alternativa a consultar la lista de morosos.

En caso de que no cumplamos con nuestras obligaciones, el perjudicado podrá reclamar al banco, evitando de esta manera su lesión patrimonial, gracias al respaldo del banco. Esto favorece que la actividad económica no se pare.

Si el banco terminara haciéndose cargo del incumplimiento, posteriormente podrá repetir contra nosotros. De modo que esta figura no funciona como un seguro, ya que se termina pagando la obligación íntegra, salvo que nos declaremos en insolvencia.

Actores del aval bancario

Para que el aval bancario funcione correctamente, intervienen tres figuras:

  1. Avalista. Se trata del banco que responde si su cliente incumple sus obligaciones.
  2. Avalado. Es el cliente que desplaza su responsabilidad sobre el banco en caso de incumplimiento.
  3. Beneficiario. Es el tercero, perjudicado por el incumplimiento, que podrá exigir la responsabilidad directamente al banco.

Tipos de avales bancarios

El aval bancario no tiene por qué ser financiero. Son de este tipo las garantías por las que el banco se compromete a responder por su cliente en caso de impagos.

También existen los avales técnicos, que son aquellos en los que el banco pagará por incumplimientos de obligaciones diferentes al pago. Estos avales entran en juego, por ejemplo, en la contratación pública, donde el avalado podría ser responsable del buen fin de la obra o del funcionamiento y utilidad de sus suministros.

Por último, cabe señalar la existencia del preaval, que es el compromiso del banco de conceder aval bancario cuando concurran ciertas circunstancias.

Cuál es su precio

Los bancos cobran por prestar avales, ya que la operación supone un riesgo en caso de incumplimiento. El pago del aval bancario incluye:

  • Comisiones. Incluyen la apertura de aval, el estudio y la intervención ante notario, al menos. La principal es la comisión por riesgo. En conjunto pueden suponer alrededor de un 1,5% del valor de la garantía.
  • Gastos. Representan conceptos relacionados con la operación pero ajenos a la operativa del banco, como la formalización de la escritura pública.

El precio del aval depende del riesgo asumido, siendo los factores más determinantes el plazo y la cuantía de la operación.

Duración del aval bancario

La duración del aval bancario será la pactada entre las partes, pudiendo ser indefinida. Sin embargo, en algunas situaciones es la ley la que estipula la duración de esta garantía.

Por ejemplo, la Ley 57/1968 obligaba a que las cantidades entregadas a cuenta al promotor se avalaran indefinidamente. Del mismo modo, la Ley de Contratos del Sector Público determina en su artículo 111.1 que el aval no puede cancelarse hasta que se haya cumplido satisfactoriamente el contrato o se haya declarado su resolución sin culpa del contratista.

Este es un factor fundamental de la operación, ya que determina el precio de la misma y delimita el alcance de la cobertura.

¿Cómo se solicita el aval bancario?

Además de negociar las condiciones con su entidad bancaria, el avalado tendrá que formalizar una Póliza de Cobertura de Garantía Bancaria. Este documento se otorga ante notario. En caso de solicitar varias garantías pueden reunirse en una Póliza de Cobertura para Límite de Garantías Bancarias. La póliza regula las condiciones pactadas entre el banco y su cliente.

Huelga decir que durante las negociaciones la entidad bancaria analizará la capacidad económica y el historial de solvencia del cliente. De estos datos dependerá tanto el volumen avalado como el precio del aval.

En algunas ocasiones el banco inmovilizará una cantidad de dinero que pueda amortizar parte del incumplimiento. Esta operación no es más que una pignoración del dinero del cliente.

A fin de cuentas, el aval bancario es una operación de riesgo superior al préstamo. Y es que mientras este va amortizándose, reduciéndose progresivamente el riesgo, en el aval el riesgo permanece inalterable desde el principio hasta el final de la operación.

Alternativas al aval bancario

El uso del aval bancario se ha disparado con el ascenso de los precios del alquiler. Sin embargo, existe otro instrumento de cobertura que es el seguro de pagos, y que puede emplearse en estas operaciones.

En el seguro de pagos el asegurado abona la prima a cambio de que la aseguradora asuma la responsabilidad por su impago. Suele combinarse con seguros de alquiler, que cubren otros daños frecuentes en los arrendamientos como los daños provocados por el inquilino.

Ten en cuenta que también puedes recurrir a un aval personal en lugar de un aval bancario. Esta opción cubrirá la mayoría de arrendamientos, aunque puede ser insuficiente en operaciones mayores como las licitaciones. Y es que el aval personal puede ser más económico, pero también genera menor confianza en el beneficiario.

¿Te ha gustado el artículo?

¡Compártelo en redes sociales!

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on email
Email

También te puede interesar

¡Hola! Soy Mercedes Pires, de atención al cliente. Déjame tu consulta y te daré respuesta lo antes posible. ¡Gracias!

Horario de atención
09:00 -14:00 y 16:00-19:00

Open chat
Powered by Redclaimer.es
¡Hola! Soy Mercedes
Responsable de At. Cliente de Redclaimer.
¿En qué puedo ayudarte?